Agenda Cultural » Luis Comis y su obra
Luis Comis es meteorólogo y poeta. Coordinador de talleres literarios. Dicta cursos en contexto de encierro. Ha publicado 10 obras literarias y participa en más de 30 antologías en España, México, Colombia, Usa y Venezuela.

Contanos brevemente cuál es tu formación y cuándo empezaste a vincularte con las letras.


Mi formación profesional podría pensarse que está muy alejada de la poesía, soy meteorólogo, y me especializo en lo que se conoce como la observación meteorológica, y ahí creo encontrar el complemento, sobre todo con la poesía oriental, donde el rol del poeta es pura contemplación.  Mi vínculo con las letras nace como lector ávido, buscar más allá de lo convencional de la lectura, un buen lector puede re escribir las historias leídas, sin la necesidad, claro, de materializar esa escritura. Esa forma de asumir la lectura me ha llevado también ha desarrollar los talleres literarios
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¿Qué géneros literarios abarcaste en tu obra hasta hoy? ¿Hay algún otro género que todavía no exploraste y te gustaría hacerlo?


La poesía ha sido siempre la forma de expresarme en la literatura, es ahí donde encuentro mi propio lenguaje y el universo desde donde quiero contemplar y decir. He trabajado el cuento, en forma menos frecuente y en menor producción, pero he obtenido algunos reconocimiento más destacados que con la poesía, aunque eso no ha hecho modificar mi militancia poética. Si podemos tomar las entrevistas gráficas y notas de opinión como una derivación del mundo literario, diría que es otra incursión que sigo desarrollando, siento que de alguna manera decodifico mi universo poético desde otra arista o desde otro código del lenguaje. También el ensayo me resulta, a veces, la búsqueda por evacuar dudas, y el poder poner en jaque la pregunta y sobre todo la respuesta, me seduce como la herramienta posible de esa otra incomodidad que me presenta el lenguaje, y que a la hora de generar mis propias herramientas, todas las posibilidades que me genera él, me resultan posibles de recorrerlas, pero siempre vuelvo a la poesía, no como lugar posible o seguro, sino como una patria necesaria.

En tu obra están presentes elementos que remiten a la vida en Tierra del Fuego. ¿Sentís la necesidad de trabajar aspectos identitarios desde el arte?


Supongo que es así, no porque eso sea la búsqueda de mi lenguaje, o la necesidad de contar explícitamente desde dónde observo el mundo. No está presente nunca eso, y digo que supongo que es así, porque en el tiempo transcurrido y el espacio recorrido, mi obra ha sido analizada en otros lugares geográficos de nuestra isla, y esa identidad isleña, el paisaje y sobre todo el clima están presentes, pero nunca sentí la necesidad de anunciar todo eso, que sin dudas es el escenario que se me brinda y el que tomo para poder desarrollar mi decir poético, al decir que nunca está presente, es porque no genero un poema o la necesidad de escribir desde querer pintar “el paisaje”, eso evidentemente es parte de mí, y se expresa siempre como contexto necesario y solidario. En referencia a la necesidad de trabajar esos aspectos identitarios, creo que el arte me da la posibilidad de expresarme, y en ese decir está todo lo que soy, todo lo que me transforma, todo lo que asumo como propio, podría decir que esa es mi identidad, que no es una necesidad ni un trabajo a desarrollar, sino la mera expresión de quién y qué soy.

¿Podés identificar ideas / imágenes / sensaciones / estados que se repiten a lo largo de tu obra
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Sí, claro, mis ideales están siempre presentes en mi poesía, aunque en variada intensidad, es decir que no es lo mismo hablar de la intención de mi libro Sombra de la memoria que hablar de mi último trabajo lloviznan. Podría decir que en mi obra el clima es un tema recurrente, no como fenómeno atmosférico meramente, sino como lenguaje. Lógicamente que hay temas que son recurrentes a la poesía, como la muerte, el amor, la paradoja, por citar ejemplos. En lloviznan y su antecesor Poemas del mientras tanto, que tuve el honor de que Jorge Boccanera los leyera y que incluso prologara al primero. Él, una de estas identificaciones que hace es el tiempo, como una preocupación u ocupación en mi poesía, supongo que eso tendrá que ver con la posibilidad de hablar del tema y con la imposibilidad de poder contenerlo y manejarlo. Creo que los temas que angustian, que generar imposibilidades, que nos incomodan, pasan a ser recurrentes, como por ejemplo la muerte, que si bien es la gran intriga, creo que trabajarla, de alguna manera, ese convocarla busca en su modo más íntimo la exorcización de ella y todos sus aliados.


Trabajaste en distintas oportunidades en relación a otros artistas/lenguajes. ¿Qué sentís que se gana tu obra cuando entra en diálogo con otros lenguajes?


Es una búsqueda en sí misma esa posibilidad de compartir con otros lenguajes artísticos mi lenguaje. Ha sido un trabajo de investigación muy enriquecedor, de crecimiento, de expansión, de confraternidad, y también de identidad. Todo esto lo estoy pensando ahora, porque todo este tiempo ha sido de goce del hecho artístico producido, aunque soy totalmente conciente que en esa búsqueda de diálogos posibles se genera un colectivo cultural que nos contiene y promueve nuevas expectativas y posibilidades, siempre que se nacen nuevos frentes sabemos que nada puede mantenerse de igual forma, todos nos modificamos, porque toda experiencia nos alimenta y nos ubica en otra perspectiva. Y sobre todo, porque creo profundamente que el arte nos salva; y en estos tiempos de vacío cultural que plantea el gobierno nacional y que en la provincia hace sus alianzas posibles, es sumamente necesario fortalecer estos diálogos, para sabernos y apoyarnos para poder ser una alternativa de “resistencia”, creo firmemente que el arte es subversivo, es su más amplia concepción y acepción de la palabra.

¿Estás trabajando en algún proyecto actualmente? ¿De qué se trata?

Estoy trabajando en un concepto, lo hice también en mi último libro, más que un concepto es un recurso literario, que me permite explorar y explorarme, ponerme en el cuerpo de otro, y desde ahí contemplar e imaginar qué contempla ese otro posible. Todo este concepto o recurso o idea, se está transformando, posiblemente, en un próximo libro, por ahora es un proyecto que si bien ya está definido, no sé nunca a ciencia cierta, los caminos posibles que puede tomar o los desvíos que se pueden plantear, si bien, la brújula ya ha echado la suerte del norte ha construir. Es un trabajo poético, y que explora nuevamente la temática social, que no diría haber abandonado en mis dos últimos libros (en los que trabajé mis necesidades e incomodidades con el lenguaje, y cómo éste me contiene y me expulsa a modo de pulsión vital) porque siempre aparece desde algún vórtice, retomar el tema en forma directa es, creo, un deber es estos tiempos complejos y de retorno a los infiernos que creímos o creí que ya habíamos dejado en el pasado, pero que parecen volver recargados y debemos estar preparados con las alertas y alarmas al pie de la palabra o de la herramienta que mejor nos exprese o nos defienda.

 








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